Las pruebas de función pulmonar son un conjunto de exámenes diseñados para evaluar cómo funcionan los pulmones. Estas pruebas proporcionan información crucial sobre la capacidad y eficacia de los pulmones para realizar su trabajo, que es el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono en el cuerpo.
¿Para qué sirven y por qué me las tengo que hacer?
Las pruebas de función pulmonar son importantes para evaluar la salud y el rendimiento de tus pulmones.
Es la prueba fisiológica pulmonar más sencilla. Mide el volumen máximo de aire que un individuo puede inspirar y espirar con el máximo esfuerzo.
Es una de las pruebas más sensibles para evaluar la membrana alveolo – capilar, a través de la cual pasa el oxígeno, del pulmón a la sangre.
Evalúa globalmente los sistemas involucrados durante una actividad común a las personas, (como caminar), como: respiratorio, cardiovascular, músculo esquelético.
Es una prueba sencilla de uso común para la evaluación objetiva de la capacidad al ejercicio.
Evauación del compromiso de los músculos respiratorios en diferentes situaciones.
MIP: Evalúa principalmente la fuerza diafragmática.
MEP: Evalúa principalmente la fuerza de los músculos intercostales y abdominales.
Prueba complementaria que ayuda a detectar «Pulmones chicos» o «atrapamiento aéreo».